El PCPV celebró este viernes el nombramiento de Alejandra Soler como hija predilecta de Valencia, tras su aprobación en el pleno municipal, que nombró también como hijo predilecto al arquitecto Carles Dolç. Para los y las comunistas del País Valencià, “es una extraordinaria noticia para la ciudad de Valencia y también para quienes se sienten representados por los valores que ha defendido Alejandra a lo largo de toda su vida”.

“Alejandra Soler representa lo mejor del Partido Comunista, la lucha, la resistencia, la dedicación de toda una vida a construir un mundo más justo y más libre,  pero también representa lo mejor del conjunto de la humanidad, de los valores republicanos, de libertad, igualdad y fraternidad”, asegura el PCPV, que recuerda que “con apenas 21 años Alejandra Soler ya era miembro del Comité Provincial del PCE en Valencia, y que no ha desfallecido ni un instante en todas las luchas del último siglo. “Alejandra defendió la República, luchó durante la Guerra Civil y pasó la II Guerra Mundial donde estuvo en la batalla de Stalingrado, sirvió a los niños de la guerra, pasó más de 30 años de exilio, y a su vuelta siguió luchando, y aún lo sigue haciendo a sus más de 100 años”.

“Tras años y años de oscuridad de un gobierno del Partido Popular en Valencia, es importante que se empiecen a dar pasos para poner en valor lo mejor y más luminoso de nuestra tierra, y Alejandra Soler es memoria viva de Valencia y de la humanidad”, señala el PCPV.

Desde el PCPV también se celebró el nombramiento del arquitecto Carles Dolç como hijo predilecto de la ciudad, y destacó su trabajo por la construcción de un urbanismo diseñado al servicio la gente y su lucha en la defensa de causas ciudadanas y su apoyo a movimientos como “Salvem el Botànic”.