Tras el conocimiento por la prensa de la decisión del Gobierno del Ayuntamiento de Valencia de favorecer a los hombres en las bolsas de trabajo que han abierto, por entender que son sectores feminizados, y en pro de conseguir la igualdad, creemos, desde el PCPV, que al Gobierno de Ribó  le debemos aclarar algunos conceptos básicos sobre feminismo, y por ende, sobre igualdad.

En primer lugar, conviene recordar que la Constitución española define los principios básicos generales que rigen el acceso al empleo público, igualdad, mérito y capacidad. El proceso que planteban desde el Ayuntamiento de Valencia, acatando estos principios, a priori, establecía que daría prioridad a los hombres en caso de empate, aduciendo “discriminación positiva”, por ser sectores altamente feminizados.

Las medidas de acción positivas buscan que un determinado grupo social, étnico o minoritario que históricamente haya sufrido discriminación a causa de injusticias sociales, reciba un trato preferencial en el acceso y distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. Es considerada una forma de compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado, proporcionándoles la oportunidad efectiva de equiparar su situación de mayor desventaja social.

En base a esta definición, desde el PCPV entendemos que no se dan los requisitos para poder aplicar las medidas de acción positiva que propone el Gobierno del Ayuntamiento de Valencia , ya que los hombres no son un grupo social que haya sufrido discriminación nunca, y menos en el campo laboral. Es más, en base a los principios constitucionales han podido acceder a esos puestos en igualdad de condiciones que las mujeres, pero cuando no lo han conseguido sería porque su capacidad o sus méritos, en concreto para esas pruebas, eran menores que los de las mujeres, y por ello no consiguieron la plaza o puesto de trabajo.

Nos sorprende negativamente cómo en lugar de fijar el foco de atención en las desigualdades reales de acceso a otro tipo de puestos de trabajo, del  fomento de la formación técnica en determinados sectores entre las mujeres para así poder ir transformando la sociedad y romper el esquema establecido por el patriarcado que sufrimos, de que los puestos que deben desempeñar las mujeres son los de cuidados y los de menor responsabilidad, el Ayuntamiento de Valencia se centra en dar prioridad a los hombres porque sí.

¿De verdad la solución para el Gobierno que ostenta Compromís en Valencia, es dar prioridad a los hombres en los sectores feminizados para conseguir la igualdad?

Este tipo de medidas, además de considerarlas ilegales, van en contra absolutamente de la lucha feminista, y nos hace retroceder muchísimo. Nos llama mucho la atención que una formación política que se autoproclama de izquierdas, sea capaz de llevar adelante semejantes medidas que van directamente contra las mujeres, obviando la historia y manteniendo el machismo con la falacia de querer una igualdad.

Sí es cierto que legalmente las mujeres y los hombres tenemos reconocidos los mismos derechos y las mismas obligaciones. El problema es que no partimos de la misma casilla de salida, y conseguir esa igualdad real que tanto ansiamos, aún queda muy lejos. Las mujeres seguimos encorsetadas en determinados roles, seguimos siendo ejército de reserva en el mundo laboral, y las cifras del paro lo demuestran, sobre todo si vamos a los tramos de mayores de 45 años. A las mujeres se nos dio entrada mucho más tarde en la formación reglada, tardamos más en llegar a conseguir el derecho de poder ir a la universidad, y todo ello sin deshacernos de los roles de cuidadoras, madres y esposas; el único hueco que se nos dejaba en el ámbito laboral era el de estar en niveles inferiores a los de los hombres, y nuestro sueldo era considerado un “extra” familiar, sin deshacernos, por supuesto, de todos los trabajos del hogar.

Cada vez son más las mujeres que acceden a estudios universitarios, carreras técnicas, que asegurarán mayor presencia del género femenino en esos sectores, si se toman las medidas adecuadas. Considerar que puede beneficiar a las mujeres dar prioridad a los hombres en los sectores que históricamente han dejado, como migajas, a las mujeres, es un insulto al feminismo, a la lucha feminista y a la inteligencia.

No vamos a consentir este tipo de medidas machistas y misóginas, que enarbolando una falsa bandera de la igualdad, arrebaten ni un solo derecho más a las mujeres. Por ello, y aunque somos conscientes que dicha medida se ha echado para atrás por parte de la Conselleria, algo que celebramos, no vamos a dejar de estar muy atentas a este tipo de movimientos machistas a los que últimamente nos van teniendo más que acostumbradas.

Secretaría de la Mujer del PCPV.

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