¡Por el derecho a huelga estudiantil!

El pasado 30 de junio, un día antes de la entrada en vigor de la Ley Mordaza, los alumnos de la Universidad de Alicante se enteraron por la prensa de que se había aprobado un nuevo Estatuto del Estudiante. A partir de ahora, sólo se podrán convocar legalmente huelgas estudiantiles un día cada varios meses, y únicamente si cuentan con los votos favorables de dos tercios del Consejo de Estudiantes. De este modo, el rector Manuel Palomar traiciona el compromiso que alcanzó con los sindicatos de estudiantes hace tres años.

Desde la UJCE-País Valencià llamamos a las estudiantes de la UA a la desobediencia. No podemos aceptar un Estatuto del Estudiante aprobado en pleno período de exámenes, sin una campaña previa de información y de discusión en las aulas, sin consultar a ningún sindicato de estudiantes y sin debate alguno. No podemos aceptar que un Consejo de Estudiantes ilegítimo, al que votan menos del 5% del alumnado y que debió haberse renovado esta primavera mediante unas elecciones que no se celebraron, pretenda representar a cerca de 27.000 estudiantes y decidir cuáles son sus derechos. No podemos aceptar que David Morcillo, presidente del Consejo de Estudiantes y militante de las juventudes del PSOE, digno heredero de quienes nos impusieron el Proceso de Bolonia, pretenda ahora ser el responsable de que exista derecho a huelga en la UA.

No ha sido Morcillo, sino los estudiantes que desde hace años cierran la universidad para defenderla, los responsables de que la regulación del derecho a huelga se haya puesto en la agenda del Consejo de Gobierno de la UA. Como dijo Marcelino Camacho, el derecho a huelga se consigue haciendo huelgas. En el actual contexto de rearme represivo del régimen, debemos seguir su ejemplo y no esperar que ningún órgano ni institución nos diga cuándo podemos hacer huelga y cuándo podemos manifestarnos; que ninguna ley nos diga qué cosas está prohibido decir sobre un monarca al que nadie ha votado y qué cosas no se pueden hacer durante una protesta.

Debemos ser nosotras quienes nos dotemos de derechos de la única forma que es realmente eficaz: ejerciéndolos. De ese modo, estaremos logrando algo más que el derecho a hacer huelga o a expresarnos libremente. Estaremos logrando demostrar a los poderosos, pero también a nosotras mismas, que la desobediencia organizada es capaz de hacer que todo un orden social se empiece a tambalear. Que cuando ignoramos el poder de la oligarquía, ejercemos el poder del pueblo. Que incumplir las leyes injustas es anunciar la justicia por la que luchamos y es traer al presente un pedazo de futuro.

Unión de Juventudes Comunistas de España –  País Valencià